
Apresúrate despacio, pues quien sin fallos actúa con seguridad, es mejor que el temerario y audaz.
“Σπεῦδε βραδέως, i.e. Festina lente.
Este proverbio presenta una graciosa apariencia de enigma, ya que consta de palabras opuestas entre sí. Por ello, pertenece a la categoría de adagios, que incluye en su formulación una ἐναντίωσιν (una contradicción) cuyo ejemplo sería decir δυσδαίμων εὐδαιμονία (infeliz felicidad). No creo yo que sea absurdo pensar que la expresión tenga su origen en lo dicho por Aristófanes en Los caballeros: σπεῦδε ταχέως, «apresúrate deprisa», y creador de ella quien cambió el ἀναδίπλωσιν (pleonasmo) en ἐναντίωσιν (contradicción). Al colorido y elegancia de esta expresión añade no poco encanto la agradable y absoluta brevedad la cual me parece acertada en las joyas y especialmente en los adagios; en ambos, no sé por qué, influye admirablemente en su valor.
Si, pues, aprecias la sentencia vigorosa que esta corta brevedad de las palabras contiene, cuan rica sea, cuan profunda, cuan útil, cuan ampliamente válida en toda situación vital, enseguida y fácilmente serás de la opinión de que entre tan grande número de proverbios no hay ninguno tan digno de grabarse en todas las columnas, de inscribirse en las fachadas de todos los templos —y con letras de oro, por cierto—, de pintarse en las puertas de los palacios, grabarse en los anillos de los señores, de representarse en los centros religiosos y, finalmente, esculpirse siempre en todos los monumentos, de propagarse y darse a conocer de manera que siempre esté presente y delante de los ojos, porque su seguimiento es útil a todos los mortales.”
“Veamos en pocas palabras la fuerza y naturaleza del delfín. De él cuentan los escritores que con su increíble velocidad y asombrosa elasticidad sobrepasa largamente a los animales de su categoría. Por ello, Opiano compara los delfines no con cualquier ave sino con las águilas: 'Al igual que en las nubes, entre las más veloces aves, la más poderosa es el águila, entre las fieras el carnívoro león y los dragones lo son entre los reptiles, así el asombroso delfín supera a todos los peces que enseñorean el mar.' Los compara también con una flecha: 'Cual una flecha vuelan a través de los anchos mares'.
Además el delfín es gran amigo del hombre; es más, dicen algunos que le agradan los niños, y por ello es enemigo mortal de los cocodrilos (...) No tiene miedo ante el hombre, a quien no extraña, sino que se acerca a las naves, juguetea saltando y porfía incluso, aunque lleven las velas totalmente desplegadas.”
(ERASMO DE ROTTERDAM)
“En muchas alegorías y emblemas aparece la figura del delfín, a veces duplicada. Cuando los dos delfines, o bien figuras de peces indeterminados, se hallan en la misma dirección, la duplicidad puede tener un valor dictado por la ley de simetría bilateral, por necesidad ornamental o simbolizando, simplemente, el equilibrio de fuerzas iguales. La disposición en forma invertida, es decir, con un delfín hacia arriba y otro hacia abajo, significa siempre la doble corriente cósmica de la involución y la evolución, a la que se refería Saavedra Fajardo con su 'O subir o bajar'.
En sí, el delfín es el animal alegórico de la salvación, en virtud de antiguas leyendas que lo consideraban como amigo del hombre. Su figura se asocia a la del áncora, otro símbolo de salvación, a las deidades eróticas paganas y a otros símbolos.
Tenían también los antiguos la idea de que el delfín era el más veloz de los animales marinos y por ello, en los emblemas de Francesco Colonna, cuando aparece enroscado a un áncora, significa detención de la velocidad, es decir, prudencia.”
(CIRLOT)
Iglesia del Surf del Cristo Risueño de la Costa LTD. MMXXVI ©
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