jueves, 30 de julio de 2026

MU! MU! MU!

HEXAGRAMA 30. Li / Lo Adherente, El Fuego.


EL DICTAMEN:

Lo Adherente. Es propicia la perseverancia, pues aporta el éxito. 
Dedicarse al cuidado de la vaca trae ventura.

Lo oscuro adhiere a lo luminoso y perfecciona así la claridad de lo luminoso. Lo claro, al irradiar la luz, requiere la presencia de lo perseverante en su interior, para no quemarse del todo y estar en condiciones de iluminar en forma duradera. Todo lo que expande luz en el mundo, depende de algo a lo cual quedar adherido para poder alumbrar de un modo duradero.

Así el Sol y la Luna adhieren al Cielo; los granos, las hierbas y los árboles adhieren a la tierra. Así la doble claridad del hombre predestinado adhiere a lo recto, y por consiguiente es apto para modelar al mundo. El hombre que permanece condicionado en el mundo y no es independiente, al reconocer este condicionamiento y al entrar en dependencia de las fuerzas armoniosas y benignas del orden universal, obtiene el éxito. 

La vaca es símbolo de máxima docilidad. Al cultivar el hombre dentro de sí esta docilidad, esta voluntaria dependencia logrará una claridad nada hiriente y encontrará su puesto en el mundo.

Nota: Una curiosa coincidencia digna de observarse es que tanto en este caso como en el de la religión parsi aparecen asociados entre sí el fuego y el cuidado de la vaca.

LA IMAGEN:

La Claridad se eleva dos veces: la imagen del Fuego.
Así el gran hombre alumbra, perpetuando esta claridad,
las cuatro regiones cardinales del mundo.

Cada uno de los dos signos parciales representa al Sol en un cielo diurno. Así se representa, pues, una reiterada actividad del Sol. Con ello se alude a la acción temporal de la luz. El gran hombre continúa en el mundo humano la obra de la naturaleza. En virtud de la claridad de su ser hace que la luz se extienda cada vez más en el interior de la naturaleza humana.

*Las huellas de los pies corren entrecruzadas a troche y moche.
Si al respecto uno se mantiene serio, no hay tacha.

Es temprano por la mañana. Comienza la labor. Luego de haber permanecido el alma apartada del mundo externo durante el sueño, recomienzan ahora las relaciones con el mundo. Se entrecruzan las huellas de las impresiones. Reina un apresurado trajín. Es importante conservar entonces la concentración interior, no dejarse arrastrar por el torbellino de la vida. Si uno es serio y concentrado, alcanza la necesaria claridad para enfrentarse con las numerosas impresiones que lo acometen. Precisamente en los comienzos resulta particularmente importante esa concentrada seriedad, pues el comienzo ya contiene los gérmenes de todo lo que sigue.

*Resplandor amarillo. Elevada ventura.

Se ha alcanzado el mediodía, el centro del ciclo diario. El sol brilla con resplandor amarillo. El amarillo es el color del medio y de la medida. Resplandor amarillo es pues símbolo de la perfección en la cultura y el arte, cuya máxima armonía consiste en la justa medida.

*Llorando a torrentes, suspirando y lamentando.
¡Ventura!

Se ha alcanzado en este punto la culminación de la vida. Sin advertencia se consumiría uno en esta posición como una llama. Si, al contrario, abandona uno todo temor y toda esperanza y, reconociendo la nimiedad de todo, llora y suspira sólo preocupado por conservar su claridad, esa tristeza aportará la ventura. Se trata de una verdadera vuelta atrás, un verdadero arrepentimiento, y no  meramente de una pasajera disposición de ánimo.

*El rey lo emplea para que se ponga en marcha y castigue.
Lo mejor será entonces matar a los cabecillas
y hacer prisioneros a los secuaces. No hay tacha.

El objetivo de la punición es imponer disciplina, y no administrar castigos ciegamente. Es cuestión de subsanar el mal atacándolo en su raíz. En la vida pública estatal, se impone eliminar a los que encabezan la conspiración, pero perdonar a los secuaces. En la formación de uno mismo, es cuestión de extirpar los malos hábitos, y de tolerar, en cambio, las costumbres inocuas. Pues un ascetismo excesivamente riguroso, al igual que los tribunales excesivamente severos, no conducen a un buen éxito.
(I CHING)
Iglesia del Surf del Cristo Risueño de la Costa LTD. MMXXVI ©

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